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martes, 25 de junio de 2024
Paddy. 25 de junio 24.
domingo, 16 de junio de 2024
La identidad. 16.06.2024.
Fui a ver ayer el partido de España. Quedé para ir a un bar donde se reunía mucha gente del país. La madre que me parió; me encontré en la verbena de un pueblo. Me fui antes de que pincharan la Fiesta Pagana, algo de Bisbal y flamenquito bohemio y suavecito. Me dio tiempo a escuchar a Ska-P. Esto es un desastre. Si suena Amparanoia o Chiquilla, me tiro por el balcón. En fin: cuesta entender que la mayoría se esfuerce tanto en demostrar que es lo que se supone que debe ser para el tópico. Es algo que se nota bastante siendo extranjero.
La identidad es un impulso muy poderoso porque somos seres ultrasociales a los que la soledad aterra por motivos primordiales, ancestrales y correctos. Pero, entendiendo todos los motivos de psicología evolutiva, tampoco me apetece que mi cerebro reptiliano me susurre que estoy frente al fuego del clan en una puta cueva en la tercera glaciación. No entiendo y me enerva la necesidad de cualquier grupo en un lugar ajeno al de su tribu natal de tener que reafirmar punto por punto cada estereotipo que se considera banalmente positivo. Huyo de todo eso como puedo, supongo que no totalmente, pero aún soy joven y cada vez me seduce más la misantropía radical. Odiar a todos por igual, empezando por mí, sin límite de nacionalidad ni condición.
En fin. Vivimos en tiempos fuertes para la gran idea asesina de la Identidad. Nos agrada la exageración y la simplificación para presentarnos uniformes en grupos a costa de empobrecernos como individuos. Es la sociedad del espectáculo, el sucedáneo y la imitación, donde la falta de autenticidad es el mayor logro porque muchos creen que en la falsificación y la impostura radica lo real, en declaraciones vacías, sentimentalismo tóxico y mentiras obvias que es más cómodo aceptar como si, por si acaso. Así que no, no todos vamos en el mismo barco. O a lo mejor sí, pero yo estoy hasta la polla de ir.
La noche cae sobre un mundo que se esfuerza porque todo sea cada vez más esencialista y colectivo. Cuando despertemos, veremos en que lugar alejado hemos conseguido llegar y que difícil será volver a un lugar común, en vez de propio. Supongo que queda mucho tiempo para ello, por desgracia. Y las nubes de la noche avanzan tenues, cargando de sombra el horizonte borroso. La brisa se ha detenido y un frescor de octubre desciende. Las luces de edificios sigue luciendo como si llegara desde una niebla confusa: aquella en la que nos agitamos.
domingo, 9 de junio de 2024
Un sueño soñado. Nueve de junio.2024.
domingo, 2 de junio de 2024
Naturaleza lejana. Dos de junio, dos mil veinticuatro.
Mira el cuadro
miércoles, 29 de mayo de 2024
Cúpula de nubes.29 de mayo.
Vivo bajo una cúpula de nubes. Se percibe cierto reflejo del sol, pero es pálido y lento. Como una alegoría antigua, la luz que nos viste aquí es el reflejo de la verdadera. Los ángulos y los contraluces tienen más relieve y a veces pareciera que su tono mortecino y distante anulase el tiempo. Es una ilusión, claro. Agota y enerva. Como si fuera el río del más allá, es el olvido: la mente se acostumbra fácilmente a adoptar la circunstancia presente como la realidad profunda y natural de las cosas. Y así las nubes pasan como recuerdos inasibles de unas sensaciones que cada vez son más difíciles de recordar.
Yo también me he encerrado en mis propios sueños y, así, camino por lugares inertes de recuerdos, sentimientos helados e imaginaciones que no logran brotar más allá del momento en que el atardecer comienza. Los afectos son lejanos. Siento desencanto de lo que me rodea. El mundo ya no está hechizado por un temblor amable. Los fantasmas me acompañan solo, en la prisión de sueños que ya he perdido; acaso solo los invoco porque son lo único que me da calor, lejos del cielo. Y los días son una pelea fiera contra mí y el desgarro de querer encajar y querer ser indiferente a la sociedad de los hombres, huir de ellos, de la gente que ha logrado lo que yo no supe: vivir bajo la luz del día, bajo la cúpula inmensa de nubes, de duda, de abandono de uno mismo. No hay destino que no se venza con el desprecio.
Vivo bajo una cúpula de nubes, bajo la luz perversa, en la idea delirante de que el futuro es una ilusión siniestra y el pasado no existe. Cada día, intento recoger un pétalo de la rosa sobre la cruz del tiempo. Hoy será otro más. Quien sabe lo que es despertar a la palidez y la penumbra, aprisionado en un instante inmutable, sabe que también se va convirtiendo en fantasma. No queda sino resistirse, apretar los dientes y seguir adelante esperando que un día cercano presente un instante de súbita comprensión que devuelva el tesoro del día. La ciudad se aquieta bajo la luz de la tarde y una brisa suave, como si estuviese dispuesta a pararse y a dejarnos inmóviles, sin miedo, sin esperanza, sin más frío.
jueves, 23 de mayo de 2024
Allá lejos. 23 de mayo.
Volver a la tierra
La de los pinos soleados
Que no hablan el lenguaje de la amargura.
La del arroyo exiguo y las caléndulas,
La de la luz mortífera.
Volver y seguir entre bosques de encinas,
Por entre rastrojos, con el resplandor del mediodía
Y con la piel calmada, allá en la tierra seca
Pedregosa y cruel, de dones austeros
Donde el silencio crepita en la cúpula azul,
Donde entregaría mi vida.
sábado, 11 de mayo de 2024
Asesino. Planteamiento (1). 11/05/2024.
Vine al intercambiador X-236 del cuadrante 41 para buscar a un hombre. Los archivos mencionaban unos datos breves; la teletransportación performativa, aunque clandestina, es popular en la periferia de las rutas de transporte y permite el cambio de caracteres secundarios. Forma de la cara, color de ojos, altura, cabello. En principio, el proceso deteriora la replicación celular, pero la perspectiva de menor esperanza de vida no disuade a quienes afrontan órdenes de detención, privación de movimiento en la colonia pertinente o ejecución extrajudicial. Este era el caso. Los miembros de la orden Coruman tienen potestad para elegir estas medidas en el caso de fugitivos y amenazas públicas. Para eso existen los tipos como yo. No quería morir, así que ofrecí matar para ellos. Sé que si yerro, me tocará a mí. No sé cual es el final de esa cadena: solo sé que nunca faltará quien decida integrarse en ella convencido de que poder decidir sobre la muerte de otro lo hace poderoso en lugar de hacerlo inhumano. Separado del mundo que odio y me despreciaría si me conociese, simplifico el tiempo en sobrevivir o tener que escapar. Acaso exagero: todos los mundos se han desquiciado y la muerte es otro espectáculo.
Los transportes pasan de vez en cuando por este cuadrante, una vez próspero. No es difícil escrutar a quienes miran furtivos alrededor, buscando un escape después de una estancia en parajes lejanos. Acosados por deudas, señores de la guerra, gobiernos corruptos, buscan tratamientos prohibidos de renovación para el rejuvenecimiento, ocultando sus datos. Por supuesto, el resultado no es difícil de observar, una vez acostumbrado. El proceso de retiro es libre. La única prohibición es no matar a nadie más y, salvo que sea imposible, no herir a otros.
La libreta electrónica ofrecía las distintas versiones posibles del sospechoso, tal y como fue visto por última vez y después de una teletransportación performativa. Vi a dos posibles sospechosos entrando en el transporte, que sería de 3 días en la cámara de hibernación, 23 meses en el total, hacia la ciudad más grande del cuadrante, pero aún alejada del transito. Quedaban 6 horas para comenzar las actuaciones de colocación y revisión en las cámaras para dormir durante el trayecto. Debería averiguar cual fue la identificación celular proyectada que los sospechosos, y el resto del pasaje habría hecho. Debían ser unos quince mil. Debería ser capaz de identificar con mi asistente neuronal unos pocos posibles coincidentes y decidir como sumergirme de nuevo en el lago de sangre. De nuevo, la cacería, la de otros y la mía, comenzaba. Las estrellas, potenciadas por la cúpula de protección, contemplaban crueles desde su trono eterno. Llegué a la recepción de la nave.


