Translate

miércoles, 23 de julio de 2014

Del rinocedilo y los peligros de la ciencia

He visto cosas que vosotros no creerias. He visto a un Poseidón Rex, mucho más grande que un tiranosaurio. Hacia pie en medio del oceano. Y entendía el inglés. Posiblemente lo hablara mucho mejor que yo. En una escena memorable, el bueno lo insulta, y él, ocupado comiendo un chiringuito, se chisca y sale tras él. Los amigos del bueno buscan un coche mientras tanto. Para huir deprisa. Le buscan las llaves a un muerto al lado del coche, hurgan todos los bolsillos. Las tenía en la mano. Arrancan. Para huir deprisa. En ese momento, la científica (que siempre va en bikini bajo la bata blanca, cuando la lleva) dice que hay que esperar al bueno, que seguramente haya dado esquinazo a un bicho terriblemente sobrecogedor dando vuelta a una manzana. Lo ha hecho. El llega por un lado, y el bicho por otro, por el lado de un malo que iba a matar al bueno con una pistola. Luego huyen en el coche, mientras el poseidón se come al malo. Uno de los buenos muere porque se cae al mar intentando disparar un bazooka.

Luego, ha venido la piranhaconda, un terrible azote de Dios bastante puritano, pues de momento solo ataca señoritas estupendas en bikini. Se va a hartar.

Creo bien ganado mi descanso, tras estos minutos de solaz, reflexionando sobre un escueto mensaje: los peligros de la ciencia. En estos tiempos, cualquier mendrugo consigue filmar cualquier chorrada. Hermanos Lumiere, yo os maldigo.


lunes, 21 de julio de 2014

Angelus Novus

El Ángel de la Historia mira hacia atrás, como queriendo rescatar sus víctimas, pero un viento irresistible, el del progreso, fuerza sus alas a un avance desolado y terrible.

Ese ángel de Walter Benjamin quizá oiga en su camino el mito de la sangre fecunda, aquel que reza que el sacrificio del presente conseguirá la felicidad de generaciones futuras. Ignorando que el sacrificio no es tal, sino el mandato de verter la sangre enemiga de raza, de clase, de religión. Y que el futuro feliz siempre se presenta cercano, apenas unos metros más en el lago de sangre,. Ese en el que para salir hay que avanzar pues la orilla inocente ya no se distingue, como el ángel no puede distinguir las caras sorprendidas y crispadas de los muertos, cuya expresión se pierde para siempre en paladas sordas y en un mensaje: a pesar de todo, la idea era buena, inocente, virginal. No. La idea de que el paraíso se esconde tras una leve depuración, tras un nuevo hombre o un nuevo escenario...esa idea lo arruina todo. Y es ella, malvada y astuta, quien escoge a los hombres, débiles y condenados, al odio y a la muerte.

Y es por eso que cuando la idea del reino de los cielos en la tierra irrumpe sobre las ilusiones de un grupo de chimpancés apenas evolucionados, hay un punto de no retorno más allá del cual, solo hay apetito por la destrucción.

Descansen en Paz. Todos. Y reflexionemos sin odio. Donde acampa el rencor y el deseo de muerte, ésta es fértil y pródiga.

jueves, 17 de julio de 2014

17 de julio. Dundalk FC 0 - Hadjuk Split 2

Hemos ido al Oriel Park a animar a nuestro pequeño equipo, el Dundalk FC, en la ronda previa de la Europa League. Hemos disfrutado de una Copa europea cuando la copa del mundo aún resuena, y el calor y la luz se dejan sentir al comienzo de cada encuentro. No aprovechamos dos buenas ocasiones, tiramos un palo. Ellos fueron contundentes y expertos. Aunque persistimos, en un contraataque a mitad de la segunda parte mataron el partido, quizá la eliminatoria.

En el segundo y medio que va desde el remate del delantero hasta que el portero recoge el rechace del poste, en Maracaná o en un estadio de una pequeña ciudad de Irlanda, cabe mucho. La ilusión, el fracaso, el terror, la ira, la sabiduría, el alivio, la pasión, y el azar que nos gobierna. Y todo está envuelto en una melodía bella.

Fue gratificante salir del campo rodeado de gente que agradecía la oportunidad de haber peleado un partido así, sin delirios colectivos de grandeza. Volveremos.




miércoles, 16 de julio de 2014

La insoportable tristeza de una foto de carnet

Por mi trabajo, reviso cada día ciertos documentos, y algunos de ellos llevan incrustada, a veces se diría que como un cuerpo extraño, una foto. Al lado, letras de molde en procesión, abatidas, separadas.

Pero son esas fotos lejanas las que capturan tu sentido. Hay quien parece antipático, terco, libre. Dura un segundo. Después, esas miradas hacia ninguna parte se hunden en su inmovilidad. Sus ojos se elevan hacia otro tipo de costa y dejan de fijarse en ti, y quedan fijados para siempre, clasificados, ordenados, quietos.

Segundos después, cierras el documento y desaparecen para siempre. No los imagino vivos, sufriendo por banalidades o eufóricos, con miedo al ridículo en una fiesta nocturna ni con ganas de mear. No pertenecen al reino de los vivos. Son cápsulas de tiempo y espacio que se entrometen en el espacio vivo y confuso de la realidad. Alzo a veces los ojos y me sorprende tanto ruido y emoción, ignorando el mensaje que encierran. En unas pocas décadas, todos, los que nos gustamos, los que no nos hablamos, los que nos ignoramos todo, los que pasan al lado como sombras, todos estaremos muertos, y eso convierte un centro de trabajo moderno y sofisticado en una guardería en la que nuestros juegos de adultos son otra manera de distraernos de esa verdad tan simple y amarga que llevan esos ojos perdidos de los carnets. No encontrarse nunca, como en el túnel de Sábato, o vislumbrar un espejismo que se aleja y nunca volverá. Mientras la arena cae sin cesar.




Llegué a mi casa y miré, el mío. No sé quien era. Quién sabe si sé quién soy. Esos ojos de muerto tornaron el espacio quieto de mi cuarto y la cercanía de la nada en ellos se convirtió en el puro goce de estar vivo, nada más. Voy a tratar de vivir sin miedo ni rencor. Al menos, lo que me quede del día. Mañana  paso cerca de un telematón cuando voy a comprar y solo pienso en fostiarle. Voy a encender los ojos. Voy a ver la Europa League mañana, Dundalk FC- Hadjuk Split. Voy a olvidarme de todo por hoy. No quiero que me entierren en un cementerio de mascotas.



En el condado de Louth, a 16 de julio.

martes, 15 de julio de 2014

15 de julio

Como decíamos ayer...

Nadie cree en Europa, como dijo Celine que nadie creía en Ulm devastado por las bombas aliadas mientras trataba de huir, él, genio maldito, antisemita y colaboracionista, enfermo de delirios de destrucción. Él nunca hubiera creído en Ulm. Su delirio, su apetito por la destrucción quizá ni siquiera contemplara el consuelo de que la historia suele perdonar a quien escribe bien.

No parece que todos los partidos nacionalistas que culpan a la existencia misma de Europa de los males del abismo sepan escribir más que con brocha gorda en muros avejentados y goteantes. En un mapa mental posmoderno en que la expansión del yo individual parece el único refugio de la santidad humana, el yo colectivo quiere alcanzar su gloria en este mundo privándose de límites y exigiendo praderas inabarcables de posibilidades. En ese universo infantil, romántico y lleno de monstruos reconocibles pero olvidados, la idea de Europa yace débil, víctima de las misas negras en favor de la utopía y de la falta de sentido histórico de nuestro tiempo; bajo las tendencias cambiantes de un twitter cada día, el rumor sordo, pesado, hegeliano, de la Historia, sigue fluyendo. Y sabemos que cuando se desboca, la felicidad humana cae a su paso, leve.

Europa fue el mundo. Entre sus mejores momentos, cometió, cometimos, cientos de tropelías. Y, nos guste o no, somos lo que somos por ser lo que fuimos. Y si algo hay de amable en el proceso es la constatación de su decadencia, su instinto suicida, y la creación de un dique. Ese dique sin el cual dos guerras mundiales nacieron y el que ahora ultranacionalistas de territorios diversos pretenden derribar antes de volver a alimentar los fantasmas del odio al vecino (para cuando el odio al inmigrante pase de moda con fronteras cerradas), en alianzas absurdas.

La UE es burocracia, ineficiencia y conflicto. Quizá. El nacionalismo en cada esquina de Europa es guerra y hambre, guerra y sombra, guerra y ciudades destruidas por el odio en las que no cree nadie. Eso es lo que tratan de esconder, o ignoran, esos sumos sacerdotes invocando utopías demenciales y conjuros infantiles para vivir en un mundo perfecto y mágico, cuya búsqueda obsesiva ha acabado siempre en una fosa común.

P.D: Como LeChón (A.K.A LeBron James) vuelvo a casa


jueves, 23 de enero de 2014

El pecado

Leo un reportaje sobre el Papa. Se preguntan si es socialista, lo que puede desconcertar, de inicio. Luego especifican que en algunos lugares de EEUU hay gente que cree que el socialismo comienza con el alumbrado público. La verdad, uno está desconectado de las cosas de la santa madre Iglesia, fuera de la cual no hay salvación posible, pero no parece que sea para tanto. Es una institución de casi 2 milenios a la que no parece haberle ido mal y en todo caso, su peligro no radica en las redes sociales o los ataques de la prensa, sino en la crisis demográfica de los lugares donde pacen sus rebaños. Si mueve a sarcasmo una anécdota acerca de quienes se acercan a un centro de inmigrantes a ayudar a los desfavorecidos "porque el Papa Francisco dice que deberíamos hacer algo para ayudar a los pobres". Esto suena más a liderazgo carismático, ay, humano, demasiado humano, que a pasión evangélica. En cualquier caso, supongo que incluso siendo un moderno emperador romano (aun venido un poco a menos) uno no pierde la ocasión de dejarse acariciar por la moda del momento. Aunque sea a base de criticar la organización que tú podrías intentar cambiar para hacerla menos criticable.



Millares de hombres bajo tu pontificado, 
ante tus ojos, han vivido en establos y pocilgas. 

Lo sabías, pecar no significa hacer el mal: 
no hacer el bien, eso significa pecar. 
¡Cuánto bien pudiste hacer! Y no lo has hecho: 
no ha habido un pecador tan grande como tú. 




martes, 7 de enero de 2014

7 de enero.

Bertolt Brecht escribió algo así como que antes de que la tormenta llegara, el aire ya estaba contaminado. Lo único que se puede decir de España es que antes de que el aire estuviera contaminado, el consenso general consistía en pensar que habría ventiladores suficientemente fuertes antes de que fuera un problema. Ese pensamiento religioso, mágico, acerca de la política, la economía y el progreso, forjada en la ilusión de los fondos europeos y en la supuesta excepcionalidad de “lo nuestro”para bien o para mal, generaron esa ilusión llamada progreso como un estado natural y manso de las cosas, sin atención a la situación mundial ni a los libros de historia. Es muy fácil decir todo esto ahora, y quien esto escribe no es, con toda seguridad, ni un ápice más inocente que la inmensa mayoría.


Pero hoy sí se puede añadir algo, sin temor a ser acusado de vidente del ayer; antes que las infantas fueran acusadas, que los famosos se llevaran su dinero a paraísos sin fisco y que el viento acogiera a miles de personas que se marcharon a otros lugares, había, como hay, deshonestidad pública y privada. Dinero B. Pillería. Cinismo. Echamos de menos España, nuestro ambiente, el lugar donde crecimos. Y por haberlo querido tanto, hemos consentido, callado, nos hemos resignado Y aunque la lucha contra la injusticia enronquece la voz y agria el carácter, callar cuando pudimos gritar..nos ha hecho cobardes. Queda el camino difícil, no elegido, de cumplir cada uno con su deber, o el más fácil de sacar ese nervio moral que el español sólo parece encontrar cuando cree perder un Imperio o no puede pagar las letras de su coche.